Un acercamiento riguroso al documental en La Última Ambulancia de Sofía

En La Última Ambulancia de Sofía, el doctor Yordanov, la enfermera Mila y el conductor Plamen se ocupan de solo una de las trece ambulancias disponibles en una ciudad de 1,2 millones de habitantes. Tienen que combatir con un sistema sanitario en ruinas, pacientes borrachos y drogados y sus aterrorizadas familias, conductores irrespetuosos y baches que se extienden por todas las calles de la bulliciosa ciudad de Sofía.

Metev opta por un acercamiento puramente observador. No hay entrevistas o narradores y en ningún momento se abandona al equipo médico, ya sea dentro de la ambulancia o en los apartamentos donde atienden a los enfermos. Pero no vemos ninguna cara más allá de las del equipo de la ambulancia. Oímos lo que dicen los pacientes y sus familiares y a veces vemos una pierna o la nuca de un paciente en una camilla mientras es atendido por la enfermera, pero la cámara nunca se separa de los tres protagonistas.

En ocasiones, la cámara se sitúa en el salpicadero de la ambulancia, mostrando primeros planos del trío. El doctor canoso y la enfermera de mediana edad no paran de fumar, mientras que el joven conductor casi nunca deja de sonreír. Cuando la ambulancia coge un bache, la cámara se mueve y oímos el ruido causado.

El documental, que ganó el Premio Visionario France 4 cuando se estrenó en el Festival de Cannes de 2012 (en la 51ª Semana de la Crítica), ha participado en varios festivales de renombre como el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary de 2012 (Mejor Documental Largo) y el Festival Internacional de Cine de Zurich de 2012 (Mención Especial).

Coproducida entre Bulgaria, Croacia y Alemania, La Última Ambulancia de Sofía está disponible en Video on Demand (en la colección de Documentales del Mundo) desde el 15 de mayo en España, Dinamarca, Noruega, Italia, Francia, Bélgica y los Países Bajos.

miércoles, 27 de mayo de 2015, de Cineuropa

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