El Monje: una historia de virtud y tentación

En la adaptación que Dominik Moll hace de la novela gótica El Monje, escrita por Matthew Gregory Lewis cuando contaba 19 años (causó una gran revuelo y fue catalogada de blasfema cuando se publicó en 1796), Vincent Cassel protagoniza al devoto Hermano Ambrosio a punto de caer en desgracia…

Es el año 1595. Un bebé es abandonado por sus padres en la puerta del monasterio de los capuchinos en Madrid. Criado y educado por los monjes, se convierte en el Hermano Ambrosio, un reputado y estricto predicador que atrae a fieles llegados desde lejos para escuchar sus inspiradores sermones. Seguro de su perfecta moral, no siente piedad alguna por los pecadores y él mismo cree ser inmune a la tentación de la carne. Pero el prior seguirá el camino del pecado.    

Cuando Valerio, el joven novicio, llega al monasterio ocultando su cara con una máscara de cera debido a las cicatrices causadas por un horrible accidente, la moral de Ambrosio comienza a venirse abajo. Un recurrente y confuso sueño le anuncia su destino: como si de una escena de Hitchcock se tratara, se ve a sí mismo en un tejado mirando hacia abajo a una mujer envuelta en una capa roja. El monje representa los presagios basados en la fantasía y el deseo a través de símbolos familiares con referencias a Edipo, Fausto y al paraíso. Es en este último escenario en el que el Hermano Ambrosio disfruta paseando tranquilo, hasta que su “Eva” (Déborah François) se adentra en el “Jardín del Edén”.

La historia se desarrolla en un escenario caracterizado por las luces y las sombras. “Quería explorar la riqueza visual del Gótico y el decoro católico: el demonio, la procesiones, la Inquisición, crucifijos, fantasmas, cementerios, túneles, cuervos, ciempiés, mirtos mágicos… El folklore, con las situaciones y los característicos personajes que lo acompañan”, explica Dominik Moll. Con símbolos inspirados, entre otros, en las pinturas de Velázquez y Goya, dibuja una atmósfera del románico cargada de “misterio e imaginación”, añade.

En cuanto a la interpretación, esta es la primera colaboración de Moll con Vincent Cassel, quien califica el estilo del director de “minimalismo germano-japonés”, describiendo una tensión interna, una locura controlada que requiere un escaso movimiento pero una gran agitación interna. Este es el estado en el que encontramos a Ambrosio.

Vincent Cassel, que protagonizó un “monstruo” similar en la película de Christophe Gans La bella y la bestia (incluida en el catálogo Walk this Way dentro de la colección Películas Premium), descubre ahora un amor más grande que el que siente por Dios y por el que delató previamente a una joven monja embarazada. El castigo será inevitable.

El monje está disponible desde el 30 de septiembre en Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia. 

martes, 6 de octubre de 2015, de Cineuropa

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